lunes, 9 de julio de 2007

La Edad de la Inocencia


Newland Archer (Daniel Day Lewis) es un joven que parece tenerlo todo. Tiene una buena posición social y pertenece a una de las familias más respetadas del Nueva York de finales del siglo XIX. Además está prometido a una linda joven, May Welland (Winona Ryder), sosegada, delicada y de buena familia. Su carrera como abogado tampoco parece ir mal. En definitiva, Newland, no se queja y parece contento con lo que se le ha dado. Parece estar conforme con la enorme hipocresía que mueve a la sociedad en la que vive, y también con el elitismo y la intolerancia cada vez más presentes. Cometer un error, salirse de los patrones indicados, es casi una ofensa. Ha adquirido por tradición unos valores que no parecen desagradarle.


Todo esto cambia con la llegada de la Condesa Ellen Olenska (Michelle Pfeiffer) , prima de su prometida que, tras casarse con un rico banquero europeo, vuelve a su Nueva York natal para estar con los suyos, arrastrando tras de si un polémico divorcio. Ellen Olenska posee un carisma propio, es liberal y no parece ver las normas de protocolo que estan implantadas en la ciudad. Se mueve a su antojo, se mueve por otros ambientes y poco le importa los abundantes comentarios y críticas que suscita su conducta. Pese a todo siente un profundo amor por los suyos y pretende instalarse en Nueva York.


Reticente al principio, Newland se verá atrapado por el encanto de esta mujer. Lo que al principio no es sino un profundo respeto por ser ella quién es, prima de su prometida, se convierte más tarde en un amor ilimitado, en una pasión desbordante que es correspondida. La Condesa Olenska se enamora del joven pese a negarselo a si misma una y otra vez. Las normas, la sociedad, el compromiso se instalarán en sus vidas, y tendrán que hacer lo posible para poder forjarse una historia, para poder vivir lo que sienten.


Martin Scorsese, se apartó de los ambientes más sordidos y delictivos de la ciudad de Nueva York, para dirigir y adaptar la conocida -y premiada con un Pullitzer- novela de Edith Wharton La Edad de la Inocencia. Una historia centrada en el mundo de la aristocracia, del lujo, de la apariencia. El resultado fue memorable, porque esos bruscos movimientos de camara, esa peculiar forma de filmar sus anteriores peliculas, se conviertieron en esta ocasión en pura belleza y delicadeza. Aportó originalidad a los planos, jugó con la iluminación y el color, y cuidó hasta el más minimo detalle de la ambientación. Estos aspectos técnicos, aunque rozan la excelencia, quedan en un segundo plano y subordinados al mensaje de la película y al trabajo de los actores. En cuanto al mensaje, se logra transmitir con enorme claridad -ya lo hace la novela en que se basa- que, esta sociedad clasista, amante del lujo y del dinero, no anda muy lejos de los ambientes más urbanos y marginales a los que nos tenía acostumbrados, ni tampoco de la sociedad en que actualmente vivimos. La avaricia, la hipocresia, la corrupción también están presentes en esta historia, solapados en una sociedad tradicional, que ama y respeta las costumbres y por sobre todas las cosas, la riqueza.


Daniel Day Lewis, muestra una vez mas su ilimitado talento dando vida a un Newland Archer llevado por el deseo, por la pasión sin medida y por la incapacidad de poder vivir su amor por Olenska libremente, sin tradiciones de ningún tipo. Él y Pfeiffer logran transmitir durante el metraje un amor silencioso que no puede ser revelado, una tensión y una desesperación inimaginables. Winona Ryder, sencillamente está ahi, sin resaltar ni para bien ni para mal. Resulta creíble y muy correcta aunque lejos de la genial actuación de los anteriores.


Años más tarde, Scorsese rodó Gans of New York que constituyó además del reencuentro con el cine para Day Lewis, la otra cara de esta historia. El origen de la ciudad, un Nueva York naciente, las bandas, la violencia, la lucha por la supervivencia. El reverso de la historia y de la rica sociedad en que vivieron Newland Archer y Ellen Olenska.

Aqui unas escenas de la película. Disfrutadlas.


1 comentario:

Radio dijo...

Continúa tu buen gusto, por lo que veo.
Scorsese siempre será Scorsese. Esta está considerada su última gran obra de los 90 (aunque a mí particularmente la de "Casino" me hace tilín), con un tema central constante en toda su fiolmografía, el de la violencia, solo que aquí se halla latente debido a la represión, a la hipocresía, a ese universo reducido a la apariencia. Todo lo que haga Winona, desde sus jugueteos burtonianos hasta el morreo con Jenny Aniston, me parece bien (afirmas que está discreta en este papel, lo cual creo que se ajusta bien al personaje), si bien este no es mi Scorsese favorito. La peli me pareció soporífera (y de la novela tampoco me hablaron maravillas), pero con algunos puntos brillantes, como esos geniales títulos de crédito iniciales en los que las plantas florecen. Un símbolo la pasión desbordada y un prodigio de sutileza. Qué bien escribo hoy, dios mío.

Mis recomendaciones de la semana: de literatura, "Rebeca", de Daphne de Maurier. De cine, "El hombre sin rostro", la ópera prima del señor Gibson.

Un besote, y a seguir culturizándonos. No te dejes intimidar por Leolo, es buen chaval.

"Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta." Orson Welles

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De mi no diré nada, tan solo que tengo tanto amor por el cine como por la vida, quizá porque el cine es, a veces, reflejo de la propia vida. Aqui se hablará de aquellas peliculas que me han llegado, que me han provocado emociones positivas. Asi disfrutad del septimo arte, una de las pocas cosas que nunca se acaban